El auge del aprendizaje centrado en el estudiante y sus desafíos globales
El aprendizaje centrado en el estudiante (SCL) permite a los estudiantes participar activamente, pensar críticamente, resolver problemas y colaborar a través de proyectos del mundo real, simulaciones digitales y otras experiencias interactivas, brindándoles las habilidades necesarias para un futuro impulsado por la tecnología.
¿Qué hace que el aprendizaje centrado en el estudiante (SCL) sea tan poderoso?
Muchos de los estudiantes actuales son nativos digitales y esperan que las aulas reflejen el mundo tecnológico en el que viven. Anhelan la participación activa, por lo que las estrategias de aprendizaje centradas en el estudiante cobran cada vez más importancia. En lugar de ser receptores pasivos del conocimiento, se anima a los estudiantes a pensar críticamente, trabajar en colaboración y tomar las riendas de su trayectoria educativa. Este cambio hacia la autonomía estudiantil no solo enriquece su experiencia académica, sino que también los prepara mejor para el mundo laboral.
Los datos están empezando a destacar la importancia de adoptar pedagogías centradas en el estudiante para dotar a los graduados de las habilidades que los empleadores buscan en los mercados laborales competitivos.
- El aprendizaje experiencial aumenta la probabilidad de empleo en un 22 % en seis meses.
- Los graduados con experiencia en SCL tienen un 30 % más de probabilidades de realizar prácticas profesionales.
- Las prácticas profesionales y el aprendizaje basado en problemas mejoran las tasas de inserción laboral entre un 15 % y un 20 %.
Sin embargo, a pesar de su potencial, la adopción de modelos de aprendizaje centrados en el estudiante no se ha extendido de forma uniforme en todo el mundo. Si bien está ganando terreno en muchas regiones, ha sido más lenta en partes de África y América Latina. (Research Gate, 2015).
Reconociendo el desafío digital
El creciente énfasis en la empleabilidad ha incrementado el interés en adoptar el aprendizaje centrado en el estudiante (AEC). Sin embargo, el cambio de las prácticas tradicionales, centradas en el docente, suele generar reticencia institucional. Muchos educadores e instituciones siguen acostumbrados a métodos que priorizan el aprendizaje pasivo y la memorización mecánica sobre enfoques interactivos, centrados en el estudiante. Esta reticencia está respaldada por investigaciones que destacan la preparación cultural como uno de los obstáculos más importantes para la adopción del aprendizaje centrado en el estudiante. (CPSCTech, 2014).
Como bien lo expresó un cliente de Vitae: «Estamos acostumbrados a enseñar para una sola profesión. Las universidades serán cosa del pasado si no prestan atención a las tendencias actuales. La principal expectativa de muchos padres que traen a sus hijos aquí es que sean empleables al salir». Esta opinión subraya la urgencia de que las instituciones educativas adapten sus métodos de enseñanza a las cambiantes demandas de la fuerza laboral moderna, donde el desarrollo de habilidades prácticas de empleabilidad es primordial.
Los datos vítae ofrecen información adicional sobre los factores que limitan la implementación de SCL y presentan una perspectiva interesante que requiere más investigación. Los datos sobre alfabetización digital ponen de relieve dos tendencias convincentes en relación con el uso de infraestructuras y ayudas digitales en la educación.
En primer lugar, las instituciones que proporcionan acceso a sistemas de gestión del aprendizaje (SGA) y exigen al profesorado que los integre en la docencia obtienen mejores resultados en el empleo de los titulados. En concreto, el 51% de estas instituciones registraron tasas de empleo superiores a la media nacional, en comparación con solo el 25% de las instituciones que también obtuvieron mejores resultados pero no siguieron las prácticas mencionadas. (Base de datos de evaluación comparativa IFC Vitae, 2024).
Un patrón similar surgió de los datos sobre el uso de herramientas digitales específicas de la disciplina, especialmente en torno al desarrollo de habilidades para la programación, el modelado de datos, las técnicas de simulación y el análisis especializado de datos, que normalmente mejoran el compromiso con el plan de estudios.
Los datos deVitae muestran que los graduados que adquirieron las habilidades mencionadas anteriormente informaron de una experiencia educativa un 51% mejor de lo esperado, y el 90% expresó su disposición a recomendar su institución. Por el contrario, sólo el 28% de los graduados que no atribuyeron estas habilidades a su institución informaron de una experiencia igualmente positiva, y sólo el 70% recomendaría su institución(IFC Vitae Alumni Survey Database, 2024)..
Estos resultados subrayan el papel fundamental de la tecnología en la formación de los resultados de los graduados, y también revelan los ajustes necesarios para impulsar el cambio requerido tanto por parte de los instructores como de los estudiantes.
Mientras que los profesores pueden tener dificultades para ceder el control en un aula centrada en el alumno, los estudiantes se enfrentan a retos para adaptarse a la naturaleza autodirigida de este modelo de aprendizaje. En conjunto, estas dinámicas ponen de manifiesto la necesidad de integrar cuidadosamente la tecnología y los sistemas de apoyo para que el aprendizaje centrado en el alumno sea más eficaz e impactante, y es aquí donde los Centros para la Enseñanza y el Aprendizaje (CTL) desempeñan un papel crucial.(Haras, C., Taylor, S. C., Sorcinelli, M. D., & von Hoene, L. (Eds.), 2023).
Los Centros de Enseñanza y Aprendizaje como agentes del cambio
Un verdadero modelo centrado en el estudiante fomenta su autonomía. Los Centros para la Enseñanza y el Aprendizaje (CTL) pueden facilitar la transición a los profesores que dudan en cambiar su estilo de enseñanza, ofreciéndoles oportunidades de desarrollo profesional y dotándoles de las herramientas y estrategias pedagógicas necesarias.
Además, los CTL actúan como centros de investigación e innovación en materia de enseñanza y aprendizaje. Estos centros proporcionan un espacio en el que el profesorado puede compartir las mejores prácticas, experimentar con nuevos métodos de enseñanza y recibir asesoramiento de compañeros que han adoptado con éxito el SCL. A través de talleres, tutorías entre iguales y comunidades de práctica, estos centros ayudan a normalizar la integración de habilidades más blandas en la participación en el aula y abordan preocupaciones comunes relacionadas con la gestión del aula, la autoridad y el compromiso de los estudiantes.
Además, los CTL desempeñan un papel fundamental a la hora de salvar la brecha de comunicación que puede existir entre la dirección institucional y el profesorado, abogando por políticas que apoyen la adopción del SCL. En estrecha colaboración con los administradores, los CTL pueden influir en el diseño de los planes de estudio, promover reformas de la evaluación y garantizar que el profesorado disponga de los recursos necesarios para integrar eficazmente las metodologías centradas en el estudiante.
Panorama general
En última instancia, adoptar el SCL no consiste simplemente en adoptar nuevas tecnologías o métodos de enseñanza, sino en replantearse mentalidades educativas arraigadas y fomentar la adaptabilidad, la colaboración y la innovación. También se trata de que las instituciones se adapten al mundo laboral creando un entorno de aprendizaje que promueva realmente la autonomía de los estudiantes y los prepare no sólo para el éxito académico, sino para un futuro impulsado por el pensamiento crítico y la resolución de problemas.
Sin embargo, es importante reconocer que el aprendizaje centrado en el alumno no está exento de dificultades. Un inconveniente importante es la posibilidad de una participación desigual entre los estudiantes. En un entorno de aprendizaje autodirigido, los estudiantes menos motivados o que carecen de habilidades de autorregulación pueden quedarse rezagados, lo que provoca disparidades en los resultados del aprendizaje. Además, el cambio de la enseñanza dirigida por el profesor a los enfoques centrados en el alumno puede requerir muchos recursos e importantes inversiones en tecnología, formación e infraestructura, lo que puede no ser factible para todas las instituciones, especialmente en las regiones con escasez de fondos. Por último, la posibilidad de que se reduzca la cobertura de los contenidos, ya que el enfoque en la profundidad sobre la amplitud en SCL puede dar lugar a que algunos temas sean pasados por alto, dejando potencialmente lagunas en el conocimiento de los estudiantes.
En conclusión, aunque el aprendizaje centrado en el alumno es muy prometedor, es esencial enfocar su aplicación de forma reflexiva, teniendo en cuenta tanto sus ventajas como sus posibles inconvenientes. De este modo, los educadores pueden crear un entorno de aprendizaje equilibrado y eficaz que realmente prepare a los estudiantes para los retos del futuro.
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FUENTES:
European Commission. (2015). The impact of student-centered learning approaches on employability skills.
SageJournals, (2018) Fisher, R., Perényi, Á., & Birdthistle, N. (2018). Student-centered learning in higher education and graduate employability outcomes. Studies in Higher Education, 43(4), 725-741
National Survey of Student Engagement (NSSE), (2021). Engagement Insights: Survey Findings on the Importance of Student-Centered Learning. Indiana University.
Research Gate, (2015) Challenges to the Global Concept of Student-Centered Learning with Special Reference to the United Arab Emirates: ‘Never fail a Nahayan’
CPSCTech, (2014), Factors Influencing the Implementation of Student- Centered Learning in Malaysian TVET Institutions
SHS Conference, (2018) The Implications Of Politeness Strategies Among Teachers And Students In The Classroom
Haras, C., Taylor, S. C., Sorcinelli, M. D., & von Hoene, L. (Eds.), (2023) Centers for Teaching and Learning. Johns Hopkins University Press.
Centered Learning in European Higher Education (2014) The evaluation of student-centredness of teaching and learning: a new mixed-methods approach.