Las competencias digitales son competencias para el empleo
Por qué se están adaptando las instituciones de educación superior
Con la transformación del mercado laboral a través de las tecnologías digitales y la IA, el dominio de las habilidades digitales se ha convertido en un requisito crucial para la empleabilidad, independientemente de la especialización del graduado. La demanda de habilidades digitales aumentará en la próxima década a medida que los empleos convencionales que nunca antes las han requerido comiencen a hacerlo. Según el Foro Económico Mundial:
- Los empleadores estiman que el 44% de las habilidades de los trabajadores se verán afectadas para 2028
- 6 de cada 10 trabajadores necesitarán formación antes de 2027
- El 45% de las empresas considera que la financiación para la formación de habilidades es eficaz
Estos cambios constituyen un llamado a la acción para que las instituciones de educación superior incorporen habilidades digitales y alfabetización digital en su currículo. El programa IFC Vitae ha recopilado datos de empleabilidad de más de 100 instituciones de educación superior en 23 mercados emergentes durante los últimos cuatro años, identificando tendencias en los resultados de empleabilidad de los graduados y asesorando a las instituciones sobre cómo pueden tomar medidas.
Las universidades que priorizan la adopción de habilidades digitales entre el profesorado probablemente serán más competitivas. Menos del 30% del profesorado incorpora buenas prácticas, como software creativo y medios digitales, en las evaluaciones. Las universidades pueden ayudar al profesorado a cerrar esta brecha creando más oportunidades para que desarrollen habilidades y competencias digitales sin dejar de cumplir con los requisitos laborales habituales.
A pesar de la creciente demanda de competencias digitales, la mayoría de las universidades solo ofrecen aplicaciones de software comunes; poco más de la mitad ofrece software especializado y un número significativamente menor ofrece a los estudiantes software creativo, tecnologías emergentes o innovadoras. Sin una mayor inversión en competencias digitales, tecnología y alfabetización, las universidades corren el riesgo de que sus graduados sean menos competitivos en esta era digital.
Para que cualquier institución de educación superior desarrolle las competencias digitales de su profesorado y alumnado, necesita una infraestructura informática fiable. Hoy en día, la mayoría de las instituciones de educación superior ofrecen actividades esenciales de aprendizaje digital en el campus, pero aún es necesario mejorar el acceso de los estudiantes. Por ejemplo, el acceso autenticado a dispositivos digitales dentro y fuera del campus es esencial para que las universidades empoderen a sus estudiantes y generen las mejores oportunidades laborales para sus graduados.
La transformación digital tiene un inmenso potencial para abrir un nuevo abanico de posibilidades a las instituciones de educación superior en la era digital, revolucionando el mercado laboral y allanando el camino para avances revolucionarios. Solo en África, el Grupo Banco Mundial estima que más de 650 millones de personas necesitarán capacitación en habilidades digitales para cubrir 230 millones de puestos de trabajo para 2030.
La mejora de las competencias digitales ofrece una oportunidad para que las universidades:
- Ampliar su oferta de cursos
- Incorporar habilidades digitales a su currículo existente
- Asociarse con la industria local para mejorar las habilidades digitales de los estudiantes, el personal, los empleados y las comunidades.
La fecha límite para actuar ha llegado
Considerando tanto las habilidades digitales disciplinarias para satisfacer las expectativas cambiantes de la industria como la alfabetización digital independiente de la disciplina que contribuye a la identidad digital de los graduados, se anima a las universidades a articular su estrategia de aprendizaje digital. La clave de una estrategia de aprendizaje digital reside en mantenerla ágil, apoyándose en procesos y estructuras continuas que respondan al entorno cambiante del aprendizaje digital.
En general, una estrategia de aprendizaje digital para una universidad debe ser integral, adaptable e inclusiva, y reflejar las necesidades y expectativas cambiantes de estudiantes, profesorado y sociedad. En esta presentación encontrará varias áreas para comenzar.