Dmitri Agabe, residente de Kigali (Rwanda), es el orgulloso dueño de un título en logística y operaciones de la Universidad de Southern New Hampshire University (SNHU). No solo obtuvo su título de forma remota, sino que también finalizó recientemente una pasantía digital para One Summer Chicago, en la que se desempeñó como la persona de contacto principal en la administración de más de 100 cuentas de jóvenes en una plataforma digital.

“Gracias a la oportunidad de aprender desde cualquier lugar, tuve la posibilidad de desarrollar mis habilidades en negocios, comunicaciones y tecnología”, afirmó Dmitri. “No tengo que minimizar las posibilidades que me ofrece mi título en logística y operaciones. Lo que más me importa es que genero un impacto positivo”.

Dmitri es un ejemplo de cómo el trabajo distribuido está cambiando la dinámica de la relación de los empleadores con los trabajadores a través de pasantías. Por primera vez en la historia, las empresas pueden incorporar pasantes de cualquier parte del mundo, siempre que tengan una conexión a internet. Esto genera oportunidades para los jóvenes que viven en algunos de los entornos más complejos en los mercados emergentes, incluidos los campamentos de refugiados.

Foto cortesía del Global Education Movement (GEM)

En un artículo de investigación realizado en conjunto con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), The Intern Group señala que los pasantes de las empresas multinacionales provienen principalmente de América del Norte, Europa y el Reino Unido, donde solo vive el 14 % de la población mundial. El 12 % de las empresas contratan pasantes de América Latina y solo el 5 % de África subsahariana. Sin embargo, esta tendencia está empezando a cambiar, en parte, debido a un número cada vez mayor de organizaciones que vinculan a los refugiados con las pasantías.

The Intern Group, una institución consolidada del sector con más de 10 000 exalumnos de 150 nacionalidades, ha colaborado con el MIT para crear una cartera de talentos de primer nivel, que incluye universidades como Aga Khan en Nairobi (Kenya) y Tecnológico de Monterrey (México). Se vinculan con el programa Refugee Action Hub (ReACT) del MIT del MIT, que ofrece una plataforma para aprovechar el potencial de los refugiados, los migrantes y las poblaciones económicamente desfavorecidas que desean seguir una carrera en el campo de la tecnología.

“El talento está en todas partes, pero las oportunidades no. Estamos creando un mundo sin fronteras para el talento, cerrando la brecha entre el talento y las oportunidades”, dijo Johanna Molina, cofundadora y directora de Impacto de The Intern Group.

Foto cortesía del Global Education Movement (GEM)

Conversations Unbound, Global Nomads Group, IDInsight, y el Global Education Movement (GEM) de la SNHU son algunas de las organizaciones que crean condiciones equitativas para los refugiados, quienes desean tener oportunidades de aprendizaje experiencial como cualquier otra persona. Tomemos como ejemplo la historia de Noor Maaz, un refugiado de Siria que actualmente vive en Estambul y está a punto de graduarse con un título en salud de la SNHU. Noor se desempeñó como pasante con otros refugiados de Burundi, Líbano y Rwanda antes de obtener un puesto a tiempo parcial (que pasará a ser a tiempo completo) en Siriforce (i), una empresa emergente compuesta en su totalidad por refugiados “con talento a nivel de Silicon Valley”.

“Hoy, el mundo es realmente enorme y aparecen oportunidades por todos lados”, aseveró Noor, que trabaja desde el exterior en aseguramiento de la calidad y pruebas. “Pudimos dominar las competencias y habilidades que nos permiten hacer el intento y tener éxito, entonces, ¿por qué no?”.

Photo courtesy of the Global Education Movement (GEM)

GEM cuenta con el programa de pasantías a distancia para refugiados de más rápido crecimiento en el mundo, y les ha conseguido empleo a 233 jóvenes que trabajan de manera remota desde 10 sitios ubicados en Kenya, Líbano, Malawi, Rwanda y Sudáfrica, con un undécimo sitio que se instalará pronto en Haití. A menudo, la organización debe ocuparse de ayudar a los estudiantes en procesos de tramitación de residencias o visados, ya que no se suele permitir el pago de salarios a los refugiados.

Para los estudiantes de GEM que viven en campos de refugiados, las pasantías en línea eliminan los obstáculos geográficos y allanan el camino hacia la distribución equitativa de oportunidades. Pueden aplicar sus habilidades, conocimientos y capacidades en una situación del mundo real que puede conducir a un empleo remunerado.

Emmanuel Ushindi recibió capacitación práctica en el trabajo como pasante digital antes de su promoción a un puesto de tiempo completo en GEM. “Queremos que nos rijan las mismas normas que a los estudiantes de Harvard u Oxford,” dijo Emmanuel, que vive en el campamento de refugiados Dzaleka con otras 48 000 personas refugiadas. “A pesar de que somos vulnerables y marginados, aun podemos cumplir las expectativas. Se ha formado una comunidad de empleadores que recibe a estas personas, y juntos buscamos soluciones para el problema de los refugiados. Estas soluciones incluyen las pasantías”.

Rebecca Menes es experta en marketing global de Vitae.