Hoy, estamos en los albores de un nuevo horizonte en materia de educación que se orienta hacia una forma totalmente nueva del aprendizaje, repleto de microcredencialización, enseñanza multimodal, programas modulares y experiencias de flujo libre. La desvinculación de la experiencia universitaria para permitir una rápida adaptación será esencial para que los estudiantes puedan tener la flexibilidad que anhelan e impulsar su propio aprendizaje en conjunto con la demanda de los empleadores. IFC creó Vitae para ayudar a preparar el terreno a los educadores que se centran en este nuevo paradigma.

Vitae ayuda a las instituciones de educación superior a identificar lo que pueden hacer de manera diferente para garantizar que sus estudiantes tengan un empleo satisfactorio. El proceso de cambio libera el potencial de un círculo virtuoso en el que una institución puede atraer un alumnado más ambicioso y a un personal docente de mayor calidad, crear una base de exalumnos más sólida y lograr crecimiento institucional a largo plazo.

Vitae proporciona dos enfoques para que una institución se evalúe a sí misma, que pueden llevarse a cabo simultáneamente o por separado: un análisis comparativo en línea y un proceso de evaluación de 360 grados hecho a medida por especialistas de IFC.

Análisis comparativo en línea

La institución tal vez desee realizar una autoevaluación gratuita para analizar sus prácticas con respecto a un marco de referencia internacional. El ejercicio del análisis comparativo en línea da como resultado una evaluación automatizada de los puntos fuertes y débiles que señala las mejoras rápidas que la institución puede aplicar.

Evaluación de 360 grados

La evaluación de 360 grados, una revisión más exhaustiva de las prácticas actuales, comienza con la introducción de datos institucionales para 70 preguntas. El alcance ampliado ayuda a determinar si la selección de cursos y los procesos de instrucción están alineados con las necesidades del mercado laboral, si hay mecanismos adecuados para la prestación de servicios a los estudiantes y si existen sistemas para recopilar comentarios de la industria y tomar medidas en función de estos.

Las principales áreas de interés de la evaluación de 360 grados son las siguientes:

  • Estrategia, visión y gobernanza de la empleabilidad
  • Relevancia del aprendizaje para las necesidades del mercado laboral
  • Prestación de servicios y orientación profesional
  • Mecanismos para proporcionar y evaluar las oportunidades de aprendizaje con integración laboral
  • Tasas de retención, finalización y empleo de los estudiantes
  • Participación de los empleadores
  • Gestión de los exalumnos

La recopilación de datos institucionales se complementa con encuestas a los estudiantes de último año y los recién graduados. A continuación, se valida mediante entrevistas cualitativas realizadas a las principales partes interesadas, como estudiantes, exalumnos y empleadores, así como al cuerpo docente, líderes y personal administrativo y de servicios estudiantiles. Los expertos de IFC entregan orientación a través de todo el proceso.

Las instituciones reciben un puntaje de empleabilidad referencial para cada una de las dimensiones evaluadas por Vitae, así como un puntaje general. IFC proporciona información sobre los resultados de la institución en comparación con sus homólogos en conjunto, para dar lugar a un enfoque de la empleabilidad basado en métricas. La puntuación representa un punto de referencia para que la institución evalúe los avances a lo largo del tiempo.

Se realiza un informe sobre los resultados de la evaluación, que incluye acciones prácticas para que la institución las emprenda junto con una hoja de ruta propuesta. Todo el proceso, dirigido por un especialista en educación de IFC, dura unas 10 semanas.

Servicios de asesoría de Vitae

Después de la evaluación, las instituciones pueden solicitar los servicios de asesoría de IFC para recibir capacitación, orientación y consultoría durante el proceso de implementación.

En resumen, Vitae adopta un enfoque diferente al de los mecanismos de clasificación de la enseñanza superior, que suelen estar estrechamente alineados con las percepciones de marca y reputación. Los mecanismos de clasificación son por naturaleza retrospectivos dado que se basan en los resultados de los estudiantes precedentes. Vitae recopila los datos directamente de las instituciones y adopta un enfoque analítico y crítico con la participación de múltiples partes interesadas para examinar lo que ocurre a medida que los estudiantes avanzan en el proceso educativo. Sin tener en cuenta factores como el prestigio o el tamaño de la dotación, Vitae permite a las instituciones participantes conocer sus puntos de referencia en materia de empleabilidad, reflexionar sobre las buenas prácticas y posicionarse para apoyar a los estudiantes de hoy en día en el inicio de carreras exitosas.